ARADO12

domingo, 21 de abril de 2019

NOS VAMOS 2019!!! Día 06 Escuaín: Avechuchos en el Barranco de Angonés (y llegando a Revilla)

Mmmmmnnnnnññññhhhhhhh...ñóih!!!! Decir que nos levantamos anquilosados es quedarnos tres pueblos cortos. Las escaleras de la casa nos miran amenazantes, pero no hay otra, si queremos café, té, y lo que es más importante, desayunar, habrá que remontarlas (y lo que luego resulta ser peor, bajarlas)!!!

Tras unos cuantos muchos estiramientos y llenar la tripa parece que la cosa mejora lo suficiente como para decidirnos a salir en dirección al Sector de Escuaín. Tras indagar aquí y allá y seguir las recomendaciones del personal del Centro de Visitantes, decidimos tirar pa’l Barranco de Angonés, un poco antes de llegar a Revilla. Es un pateo muy muy corto y que conduce a unos miradores sobre la Garganta de Escuaín. Solo por eso debería merecer la pena, pero es que además se supone que es fácil ver buitres y quebrantahuesos en la zona y, por si fuera poco, hoy es viernes, y los alimentan en una zona frente a los miradores… La cosa promete!!

Fanlo, el pueblo donde "estamos", a casi 1km y 120m de desnivel a la iglesia. No hemos ido jajaja
De nuevo pasamos el Añisclo (cada día, cada posición de las nubes y el sol dándole diferentes matices, cada pequeño cambio, nos hacen mirarlo embobados, cautivados por su encanto) y Buerba, con su encinas y chimeneas! Bajando hacia Escalona, decidimos bautizar al coche como Tepe (T.P.)
… Por? Pos a saber, porque es un enterado de la cajalagua, por todo pita, por todo se queja, recomienda mil cosas y la mitad de las veces se equivoca… Cuando vas a aparcar te vuelve la cabeza loca con tanta imagen y tanto pitido, para, cuando realmente estás a punto de darle un golpe, seguir pitando exactamente igual, cosa que comprobará Churra días después; controla lo “ecológico” de tu estilo de conducción, mostrándote una ramita con más o menos hojas según lo bien o mal que lo hagas, haciéndote sentir inmensamente culpable porque la deforestación del planeta es completamente responsabilidad tuya por no subir de marcha en unos valles en los que hay que usar el freno motor todo el rato; te avisa de que te estás pasando de velocidad en la carretera, para, a la vez, pedirte que pongas 4ª o 5ª bajando por un carril mínimo, lleno de curvas y con gravilla. Si pasa mucho tiempo sin ver una señal de límite de velocidad, decide que debes ir a 90 \Ö/ A dónde vas, muchacho, si por ésta a 30 ya vas lanzau!!!!! En fin, es un TocaPelotas en toda regla, Tepe para los amigos ;) Churro, entre tanta indicación y tanto aviso le pregunta varias veces si no cuenta con un Índice de criminalidad de las veces que nos saltamos sus indicaciones! Habrá que proponérselo a Renault como posible mejora, total, ya puestos a dar la brasa… XD

Un poco más adelante, la salida hacia Revilla. Carretera estrecha (un carril), en ascenso, de ésas que dice Tepe que hagamos en 5ª y a 90 (siadió este coche…). Pasamos por varios miniminicaseríos que no salen ni en el mapa. Pizco más arriba de uno de ellos, Lamiana,… Churro, para, para!!!!! Buitres!!!!!! Y no un par de ellos!!!! En un pequeño alto, justo al lado de la carretera (50m o menos) un corro de buitres leonados posados… En cuanto nos bajamos del coche y nos “preparamos” (cachis, la cámara está en el maletero!!!! \ö/), salen volando 6-8 buitres y… Miramira!!!! Blanco y negro, un alimoche (nuestro guirre canario, pero un poco más grande)!!!!! Y… Dos quebrantahuesos nos sobrevuelan en círculos… Son preciosos, (sabemos que mucha gente no comparte esta opinión sobre los buitres, pero… así somos), imponentes, enormes (llegan a los 3m de envergadura de alas, casi dos churras de largo!!!)… Una gozada!!!!

Este fue el único buitre que se esperó hasta que sacamos la cámara

Quebrantahuesos, fantástico!
El mismo, volviendo a vernos. Magnifico!



Y, miramira!!! Eso no es un buitre!!!!! Poco a poco se eleva una silueta mucho más compacta, pero enorme también. Pico afilado, cuello corto, colores oscuros salvo unas pequeñas manchas marrones bajo las alas… Es un águila real!!!!!!!! La sonrisa de Churro le llega de oreja a oreja y no es para menos. Alguna otra vez hemos vislumbrado alguna, pero nunca de tan cerca. Un gustazo gustazo ver a todos estos peazo bichos, un señor lujo que rara vez nos podemos permitir y un honor que compartan unos minutos con nosotros, nos sentimos muy muy muy afortunados.

águila real!!!!!



Poco a poco la reunión social se dispersa y solo quedan par de cuervos aleteando aquí y allá. Volvemos a la carretera para parar un pizco más arriba, en el inicio del sendero. De los carteles del parque descubrimos que los quebrantahuesos que hemos visto son jovenzuelos o adolescentes, menores de 7 años, por la coloración del pecho y alas. Cambian muchísimo de colores a lo largo de esos años.
Iniciamos pues sendero contentos y con ganas, Tacito el que más, que se ve que ayer se aburrió mucho. Sendero estrecho y abrupto, bojes altos, encinas y robles a los lados. Curiosos los robles, aquí predomina el pirenaico, el melojo, mucho menos robusto que su primo el carballo (que son los más habituales en Canarias). Parecen tan poquita cosa…

Poco a poco nos acercamos al borde del desfiladero y, atravesando un pequeño rodal de pino silvestre, llegamos al primer mirador: un cortado brutal tanto a nuestra derecha, barranco de Angonés, con su riachuelo del mismo nombre, como a la izquierda, Garganta de Escuaín, por la que corre el río Yaga. Estamos junto en la confluencia de las dos peazogrietas, y no hay manera de captar lo impresionantes que son en imágenes. Nos quedamos un ratillo abstraídos por el paisaje hasta que decidimos seguir hasta el próximo mirador, solo unos metros más abajo. Este está aún más encima del cortado, colgado sobre la Garganta de Escuaín y con unas vistas alucinantes. Aparte del “barranco jondo”, enfrente tenemos, en un pequeño saliente, rodeado de profundos cañones, el minipueblo de Escuaín… Hay que ver donde llegan a vivir estos maños, son casi tan osados como los canarios, jeje!!

Escuaín, en medio del barranco. Hay que buscarlo... 


Barranco de Angonés, a la izquierda, Garganta de Escuaín a la derecha
Sacamos el termo de té, que hace rasca, y cuando se nos va acostumbrando la vista al paisaje, empezamos a vislumbrar buitres en la lejanía. Poco a poco nos damos cuenta de que la zona de alimentación está un poco más lejos de lo que creíamos, y hacia allá que van todos… Nos ponemos a contarlos y llegamos a más de veinte, pero debe haber decenas más (difícil seguir la cuenta con el personal en movimiento). Nos desconsolamos viéndolos hacer círculos bajando a comer y, de nuevo, un rato después, coger altura, ya con la tripa llena, suponemos. Poco a poco empiezan a lanzarse valle abajo, a una velocidad tal que, aunque muchos nos pasan cerca, es complicado captarlos. Los primeros que nos sobrevuelan (y alguno que se lanza a nuestros pies): par de quebrantahuesos, par canario, o sea, unos cuantos. Y después, la horda de buitres leonados, tantos que les perdimos la cuenta.
Otro grupo que nos pasa volando

Se ven casi 20 buitres en la foto, con su sombra y todo!!


Buitres que vienen a vernos...

...realmente cerca.




Otro quebrantahuesos!!!! Este jovencito, por los colores 

Y, en cuanto nos despistábamos, hablando o mirando para un lado, aparecían de la nada justo encima o muy cerca en el barranco. El más osado, uno que de pronto nos apareció completamente de frente y se vino a por nosotros… Nos dejó alucinados, hasta que nos fijamos que los perros tirados en el suelo tenían toda la pinta de apetitoso postre y seguramente vino a confirmar si eran pitanza o no, jajajaja!!

El cebo pa los buitres jajaja

Maki quería verlos de cerca

Txurra no se pierde ni uno
Con las maguas (ganas canarias) de no haber ido hoy hasta el comedero de enfrente, cosa harto complicada con lo cansados que estamos (son unos 10km ida/vuelta y, por supuesto, en subida), nos volvemos sendero abajo. Hacemos parada en un pequeño desvío que ignoramos a la ida con nuestras prisas por ver bichos: Ermita de San Lorenzo/Lorien (según diferentes carteles). Obviamente el sentido religioso nos resbala bastante, y el tema arquitectónico-histórico la mayoría de las veces también. Pero en estos rincones perdidos de la mano del hombre, estos enclaves suelen ser curiosos, y, efectivamente, éste lo era. Ermita ninguna, San Úrbez que es un cacho pared en un muro de piedra es un castillo al lado de ésta. Muretes de medio metro aquí y allá y poco más. Más tarde, en casa, leeremos que había que seguir rodeando el saliente para ver los restos reales de la ermita, pero vamos, tampoco era mucho más. Eso sí, tiene una serie de grabados medievales (del siglo XVI al XIX) en la piedra, que nos sorprende gratamente que nadie haya mancillado. Muy curiosos ellos, algunos (rayas paralelas) se interpretan como la parrilla donde asaron al susodicho mártir (Ríete tú de la compasión “cristiana”). Y otros, con forma de estrellas, se relacionan con las “Lágrimas de San Lorenzo”, la lluvia de estrellas fugaces que caen en agosto.

Grabados cristianos y no tan cristianos

El sitio merece la pena, el sonido es tremendo!
Una cosa que nos llamó mucho la atención estando en este lugar de supuesto recogimiento es un efecto muy curioso: pegados a la pared de roca se oye el sonido de los riachuelos muchísimo más que por el camino (el efecto físico, Doppler, creemos, es que la pared concentra las ondas de sonido y nos las devuelve magnificadas); normal que lo consideraran un lugar sagrado, cuando las torrenteras bajen con agua con ganas el sonido debe ser muy bestia, la voz de dios, lo menos!!!

Volvemos otro día, Tazito?
De vuelta al coche, tiramos carretera abajo con ojos saltones por si alguna rapaz ha decidido quedarse por la zona. En el lugar de reunión aparcamos y subimos al minicerro. Joé, normal que hubiera tanto bicho!!!!!! Es un comedero en toda regla!!! Camino arriba encontramos pieles de cabra, cráneos con algo de carne aún y huesos mondos y lirondos, junto a multitud de plumas. Churra hace acopio de unas cuantas, de leonado, suponemos. Y, junto al cerro, dos casetas de observación nuevas impolutas y cerradas con llave. Qué pena no haberlo sabido!! Aunque lo cierto es que justo esta zona está fuera de la jurisdicción del parque, y por la investigación que ha hecho Churro, hay una Fundación del Quebrantahuesos que ofrece ver (desde observatorios como éstos) cómo les dan de comer por un “módico” precio. Tiene toda la pinta de ser algo de eso…

Poseso, las casetas. Que tiene que estar curioso 
Enga, tira millas, Tepe, que aún nos queda hora y media para llegar a casa.
Madre natura es muy generosa, y tres curvas antes de Fanlo, no satisfecha con todo lo que nos ha mostrado hoy, nos ofrece unas imágenes chulísimas: un rifirafe en toda regla entre el milano real y el aguililla residentes en la zona (los vemos a menudo). Hay que ver lo grande que es el milano al lado del busardo (como se les conoce aquí), y lo poco que se corta éste último.

Encantados y sonrientes arribamos a casa, que nos espera una panzada también harto interesante!!! Ensalada de tomates, aceitunas aragonesas, queso de la zona y romero silvestre. Embutido tipo butifarra que nos regaló la carnicera de Broto (ahora verán por qué), longaniza, champiñones, piquillos de lata y… Señor Chuletón!!!!! Le compramos a la doña dos chuletones y no dudó en regalarnos la butifarra, qué menos!!! Eso sí, somos “medianamente” comedidos, hoy “sólo” toca uno, jajajaja! Todo ello regado con las estupendas birras artesanas del Pirineo oscense, que hay para todos los gustos (negra stout, amber, de jengibre, con levaduras especiales de Ordesa…) y están todas de muelte! No tanto como el chuletón, se apresta a apuntar raudamente Churro, jejeje!!

Peazo almuerzo que nos dimos!! Con su siesta, como Dios manda
Tras tremenda zampa de hiperlujo (nos la ganamos a pulso ayer), de la cual hasta se beneficiaron perrucus, siestota, seguida de caldito de Poli (no pretenderán que cenemos también) y al catre de nuevo!! Tamañana!!!!

También comieron chuletón, que les gusta más que a nosotros!

Añisclo, mañana nos vemos!

miércoles, 3 de abril de 2019

NOS VAMOS 2019!!! Día 05 Ordesa: Vamos a por la Cola de Caballo!!!

Nos levantamos algo molíos pero con ganas de atacar ese reto que es para nosotros la caminata del Valle de Ordesa. Tantas tantas ganas que Churra se zampa plato y medio de pasta sobrante de anteanoche para tener fuerzas! Unos estiramientos por aquí, unos bostezos por allá, un paseíllo corto por el jardín-prau de casa con Taz y nos despedimos de él, que ayer quedó severamente tocado. Hoy, a reposar, disfrutar del efecto calmante del Onsior (anitiinflamatorio) y a sobar, que creemos que es lo que más echó en falta ayer. Al resto, cremita protectora en las patas, que son perruzos de ciudad.

Ay, ay, ay, ay, que humanito me coge!!! Peazo perra quejica, con lo grande que es!!
De camino a la Pradera de Ordesa: "Mira churra, cabras!!! Qué coño cabras churro, son sarrios!!!!! Los jodíos no se cortan un pelo, ahí, pastando casi casi junto a la carretera, eso sí, en cuanto paramos el coche y nos acercamos despacito, salieron cagando leches. Cuando aparcamos en la pradera le dijimos a la guarda si estaban pagados por el parque, y nos dijo que sí, que los ponían ellos por la mañana y los recogían por la tarde… XD

Miralos ahí, sin inmutarse!
Ah, que tienen vigilante que no nos quita ojo.
Al rato se cansaron y se fueron

Me quedao con tu cara chaval!
Mochila a la espalda, estiramientos hechos, bastón colgado, perros atados y… Hasta donde podamos!!! Sendero suave suave suave pero en subida continua. Hoy, sin el abuelo (Taz), vamos con el paso bastante más alegre, tanto que Churra tiene que recortar marcha, hay que dosificar, que esto es muy largo!

Amonos!!! A ver dónde llegamos hoy!

Churra terrorista, que hace "solyfrío"

Churro más fresquito, cogiendo sol de vez en cuando

Paredones impresionantes, que se te echan encima

El valle excavado por el hielo
Cascadas espectaculares (Arripas y el Estrecho, la de la Cueva no la vimos porque no estábamos con ánimo de hacer camino extra), hayedo-abetales inmensos y las paredes a los lados del antiguo glaciar. Todo ello BESTIAL. 

El río transparente, baja tranquilo

Cascadas del Estrecho, primer alto en el camino

Un abeto inmenso, que nos podría contar de los hielos que no volverán
Un poco antes de las Gradas de Soaso, empieza lo “divertido”: a caminar por nieve! Para una canaria, (y un madrileño que vive en Canarias) es una experiencia tan poco habitual que la disfrutamos… los primeros 200m. Cuando te haces 1Km de ida (que hay que repetir a la vuelta), ya no es tan “divertido”. En fin, pasito a pasito, al golpito, vamos avanzando, perrucus los que mejor lo llevan, encantados de ir por la nieve. Hay que decir que hoy traen protección extra en las almohadillas en forma de un ungüento especial para ellos que Churra no ha dudado en usar para sus manos resecas y funciona, así que no se pueden quejar!

Paisajes nevados, qué bonicos pero hay que sufrirlos

Nieve, nieve, nieve...

Sí sí, mudivertido los primeros 200m, pero...
Cuándo decían que acababa esto?????
Para que se hagan una idea de lo jodidas que son las condiciones de estas tierras, hasta las gradas se llega por una pista forestal ancha, así que cuando empezamos con el tramo de nieve no nos sorprendió ver a los pocos metros un coche de los guardas del parque en medio del camino. Lo que… Mirándolo bien… Andá, si está atascado en la nieve!!! A saber cuánto lleva allí!!! Churra, al verlo, se siente un poco menos mal por haber encallado el todoterreno del trabajo el verano pasado, se ve que a todos nos pasa alguna vez.

El churro escojonao de los agentes y del pateo que se dieron de vuelta sin el coche

Siesque...

Postales navideñas

Encajadas entre inmensas paredes

El camino sigue...

Y nosotros, sin palabras, seguimos







Las Gradas de Soaso, vamos a explicarlas un poco: son una serie de escalones enormes por los que va discurriendo el río (suponemos que las formó el glaciar a su paso). Forman pocetas y muchas minicascaditas. El caso es que son preciosas, y no hay foto que les haga justicia…

Le falta el sonido, el viento, la luz, el olor....
Hasta perrucus se quedan flipaos



Disfrutando un poco antes de partir

Txurra con calor! Se le ve la cara!!

Aguas turquesa, claras, limpias, gélidas....

Es que es muy bonito...
Un poco de subida más y llegamos al Circo de Soaso. Como circo que es, se parece al de La Larri de ayer, pero, a la vez, nada que ver. Es INMENSO, las praderas están mucho más verdes, hay más riachuelos, cascadas que parecen de seda, murallas inmensas y… sarrios.

Pensar que todo esto era un inmenso "río" de hielo te deja helado 
Esta pal National Geographic!! 

EL CIRCO...

...ES...

...INMENSO!

Y mientras flipamos con los paredones que nos rodean:
Sarrios!!
Sí, sí, lo han leído bien, otra manada de sarrios!!!!! Estos un poco más lejos, pero no nos quitaban ojo los vigías. Qué pasada de bichos y qué guay que nos estén acompañando dondequiera que vamos.

Por allí andan, como si nada

Estos ni se molestan en mirarnos...

...a zampar no sea que nieve otra vez
Cruzamos el circo en busca de la famosa Cola de Caballo y sin dejar de maravillarnos por el paisaje que nos rodea.

La Cola de Caballo,escondida hasta que llegas a sus pies, ya casi estamos...

...pero disfrutamos del camino, no hay prisa
La cascada es muy bonita y se está superbien a sus pies refrescando los ñoños doloridos (llevamos más de 10Km subiendo y ahora nos queda volver!! \ö/), pero creemos que es más que aplicable una frase que leímos en el centro de visitantes que recoge el sentido de nuestras caminatas, y, en esta en concreto, más que nunca:

“Es el camino hacia la cima el que da sentido a la cumbre; 
sin la experiencia del viaje, la cima no tiene sentido, es solo un mirador con vistas”

El sol, no cierres los ojos, así no se ve la cascada, al carajo... Ahora si

No coment, su cara lo dice todo

El camino del hielo marcado en la roca

Reto casi superado, falta la vuelta
Hay que decir que la vuelta no fue tan bucólica, plantas de los pies quejándose a cada paso, cuerpo alicaído, resbalando y enterrándonos a ratos en la nieve deshecha tras un día hipersoleado (que se lo digan a Maki, el susto que se pegó cuando se hundió en un trozo de aguanieve!!) y churra rebufando a ratos a partir de las Gradas de Soaso (es decir, 7 km de rebufidos aguantó Churro; con un poquito de recochineo, todo hay que decirlo)… Eso sí, la sonrisa bobalicona que teníamos los dos al llegar al aparcamiento no nos la quita nadie! Y la experiencia de este viaje, tampoco!!!!

Es bestial, imponente,

El hayedo al atardecer tampoco desmerece

Muy más que satisfechos, con un par

La luz del atardecer da toques irreales a las moles circundantes
Puede que el GPS no funcione bien del todo en estos valles, pero sí es cierto que con el ritmo que llevábamos al bajar, nos creemos 21 de los 21,6Km que nos marca, además hemos visto los mismo números en varios sitios en wikilocs, así que… Olé nuestros cojones (más bien nuestros gemelos y demás músculos pierniles), es el pateo más largo que hemos hecho, que no el más duro (los sube-baja de Afur nos siguen dando sudores fríos solo de pensarlo). Y Olé los cojones del Parque, 8,5 Km ida, en 2,5-3h, las ganas d’ellos!!!!!! Estos maños!!!!!

De vuelta a casa, qué contento que se ha puesto Tacito, cuando nos ha visto y las carreras que se dio por nuestro jardín-prau. Estiramientos a tutti y baño con agua a temperatura escaldante por turnos en la minibañera… Lo necesitamos!!!! Qué guay que dejamos ayer alcachofas para cenar hoy. Una birrita artesana de la tierra por aquello de brindar por los grandes momentos y… zzzzzzzZZZZZZZZZ

Nos lo hemos ganau!!
PD: el insano número de fotos, que no se imaginan el currazo que supone, va dedicado a cierta hermana que siempre pide más, esperamos que esta vez quede satisfecha, aunque, no nos cansaremos de decirlo, ESTO HAY QUE VERLO, Y PATEARLO!