Nos despertamos sin prisas, que después del trajín de ayer no apetece madrugar. El habitual desayuno, pan, paté, mantequillas varias, mermelada, quesitos y batido de plátano que previene los tirones, da fuerzas y porque los plátanos nos salen por las orejas, que nos dejaron casi dos kilos.
El muchacho nuevo se despierta juguetón y contento de dormir calentito y con la panzita llena. Suponemos que se siente ya casi, casi como uno más de la familia, a pesar de los gruñidos de Taz, los embites de Turca y los "eso no se hace" y "ponte en tu lugar" que le suelta Runa cuando hace algo que no debe.
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| Foto de perfil para la ficha policial, es todo un modelo |
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| Roque posando con su patita levantada... es un encanto |
Hoy nos planteamos día suave, que las piernitas pesan como vimos ayer pateando el fayal. Enfilamos costa norte, a las piscinas de la Fajana, a ver si nos podemos dar un chapuzón que está despejau y nos quedan cerca de casa. Nos saltamos el desvío, como no, pero llegamos. Qué tranquilito parecía el mar desde la carretera y las olas saltan 3 y 4 metros por encima de las rocas de la orilla!! Las piscinas cerradas, lo que es habitual en este viaje, porque el agua entra embravecida hasta el fondo de los charcos. En fin, pues fotitos, un café en el bar, que ese sí que está abierto, un grupo de alemanes, que en un suspiro bajan bajan de la guagua, fotofotofoto, suben suben a la guagua y hasta luego.
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| Pos va a ser que no... |
Seguimos ruta, con la duda de si ir por Las Mimbreras, carretera muy bonita entre laurisilva, o tirar por la general, que no conocemos. Al llegar a Barlovento la duda se aclara rapidito. Las Mimbreras cerrada, como no... Pues a recorrer la LP1. Grata sorpresa, es un paisaje impresionante también, entre barrancos profundos llenos de fayas y brezos hasta muy cerquita de la costa. Paradita en el mirador de La Tosca, la costa norte y sus grandes acantilados al fondo, la fuente del mismo nombre que no visitamos porque hay que bajar a pata, y en el camino unos dragos centenarios que dejan a los pateantes del tamaño de hormiguitas.
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| Txurra mira los acantilados en la lejanía |
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| Los dragos gigantes. Veis a los guiris allí abajo? |
Siguiendo ruta decidimos ver el barranco de El Tablado, monumento natural y paisaje protegido. En esta parte de la isla la carretera general va a bastante altura sobre el mar, curva va curva viene, sorteando barrancos, y si quieres ir a algún pueblito de los que andan por allí perdidos, no te queda otra que despeñarte comarcal abajo unos cuantos kilómetros, y al llegar al fondo darte la vuelta por el mismo camino, que no hay otro. El paisaje protegido, verse, lo que se dice verse, no se ve de tupida que es la vegetación, hasta que llegas al pueblo. E incluso allí, donde acaba la carretera asfaltada y empieza una trocha de hormigón por la que solo pasa un coche y se desrisca más todavía, no se llega a ver la inmensidad del barranco. Más allá del asfalto no nos atrevimos a meter a Culete, no sea que no suba por el hormigón, que no sería la primera vez, así que aparcamos en un ladito para sacar unas fotos y dejar descansar al pobre coche, que el descenso hasta El Tablado ha sido duro de pelar. Al bajar para estirar las piernas, con gran sorpresa y algo de angustia, vemos como sale humo de las ruedas delanteras de nuestro pequeño Fórmula 1. Pobesito Culete, que caña le damos. Pos na, a esperar que deje de humear la cosa y a gatear la cuesta, con cuidadito de no forzar la máquina hasta comprobar que todo funciona como tiene que ser. Eso sí, la cuesta arriba tuvimos que hacerla con la calefacción a tope, que entre curvas en primera y falsos llanos en segunda, Culete iba echando el bofe.
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| Fayal-brezal hasta la costa y al fondo el pinar |
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| El paisaje no se ve mucho con esta selva |
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| Dragos gigantes por todos sitios |
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| Unas vistas impresionantes |
Entre perros y flautas ya es la hora de comer, así que vamos olisqueando la carretera a la caza de un sitio curiosón para zampar. Curiosón o lo que sea que es tardito y tampoco hay mucho donde elegir entre barrancos. Un cartel del restaurante El Bacaladero, a tres kilómetros nos hace salivar de mala manera. Pues vaya con los tres kilómetros, que largos se hacen, total pa llegar y que esté cerrado. Unos cuantos muchos minutos más tarde, en un alto, aparece de repente un cuquisitio llamado Briestas, perdido cerca de ningún lugar. "Frenazo", miradita y marcha atrás. Aquí mismito nos paramos, y más teniendo en cuenta que hay lo menos diez coches en el aparcamiento, buena señal sobre todo por lo perdido del sitio. Comida típica canaria, y la carta nos sorprende, sencilla, curiosona y lo mejor de todo, nada caro. Ensalada mixta, con naranja y manzana, sancocho de cherne salado con mojocilantro, suave y muy rico, papas con mojo de queso, espectaculares, y cabrito asado. Comedido en cantidades, lo justo. De postre un Alberto, que hemos decidido abolir la monarquía, por algo se empieza ,y un postre de la casa, parecido al tiramisú. Muy rico todo.



Para bajar la comida y que perrucus se den una vueltita, que llevamos todo el día en el coche, hacemos un pequeño desvío al área recreativa de El Lance. Un sitio amplio y muy agradable en medio del pinar. Los perrucus desahogan de lo lindo, van haciendo buenas migas con Roque y nosotros pasamos el rato buscando setas, aunque no hay mucha suerte aparecen una pocas Cystoderma terrei y los afiloforales que vemos por todos sitios.
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| Todos a jugar!! |
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| Pos ná, todos aquí plantados... |
Carretera palante paradita en el mirador del Time, desde el que se ve toooda la costa en esta parte de la isla, sus kilométricos sembraus de plataneras y el final del brutal barranco de Las Angustias, que nos pensábamos patear este año (como dos años atrás), pero nos lo han cerrau... Lo del Time lo tendremos que averiguar, porque ese nombre suena muy raro en esta zona.
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| Mirador del Time, con la brecha de Las Angustias en primer plano y la costa que se pierde al fondo |
Pues ná, enfila barranco pabajo, tira barranco parriba y, sin pasar por el aeropuerto, a Santa Cruz, que nos espera el veterinario y todavía nos queda un buen trecho. Reconocimiento del nene, que según la veterinaria que lo vio tiene entre 8 y 10 meses, un cachorrillo, está fuertote, salvo por una lesión en el codo izquierdo que le tendremos que mirar mejor y no tiene pinta de perro "peligroso", véase pitbull, stafford o parecido. Pos ná, le compramos collar rojo, que le queda muy chulo y tiramos pa casita que hoy el día ha sido entretenido y aunque parece que esto es pequeño, hemos hecho 150km de curvas y hasta los perrucus están cansaos.
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| La cara de Turca un poema, con "El Willy" encima suya |
De vuelta a Los Sauces, para que no se haga más tarde, paramos a meren-cenar en El Bejeque. No hay mucha hambre que se diga, pero aún así entre cerveza y cerveza, nos tragamos una ración de queso palmero a la plancha con mojo cilantro y mermelada (curiosa mezcla), una fajita de jamón serrano, queso y tomate y unas salchichas con papas fritas, nada del otro mundo (teniendo en cuenta las exquisiteces que nos estamos zampando ultimamente) pero igualmente resultón a estas horas.
Día completito y tripita llena. A dormir que mañana nos espera la ruta de los volcanes, o mejor dicho un cachito (que El Bastón completo es para profesionales del senderismo)