Llega el invierno…
Colchoneta deshinchada, los pies congelaos, los moquillos
colgando y ni si quiera es de día… Qué siii, que si fuera de noche se verían las
estrellas… Pues tengo el gorro bajau, xq yo no veo ná… Anda, hazte un café… Mmmmh, sabor a sopa.
Desperezamos, buscando los primeros rayitos de sol en el
pradito… Qué frío… Los perros salieron, mearon, corretearon 5min pa'entrar en
calor y p´al saco otra vez… Los demás, que no fuimos tan inteligentes, nos
quedamos remoloneando entre los pinos haciendo hueco al desayuno.
Tripita llena, solecito, ya sube la caló… Vamos p´Artenara?
Vamonó… Y lo que parecía taaaan lejos se quedó en un paseo de 40minutillos pa'comprar el pan, unas pilas pa'ese candil y un cafelito en la plaza del pueblo.
De paso les pedimos que nos cargaran un poco la cámara de afotos, que vino
debilucha y el frío no le sentó nada bien. Los protagonistas? Esos tres
perruzos de ojitos entrecerraos, acurrucaos al sol, que se llevan todas las
miradas y mimitos de los guiris y paisanos
que se atreven a arrimarse a la cachorrona de Turca. Les dura poco, porque el
dueño de la plaza, un gato negro to chulo, se les planta delante y durante
10min permanece estoico enfrentando la mirada a la Buena, el Feo y la Mala… Quién ganó el duelo?...
La subida al campamento, con burritos pastando, resoplíos y
alguna gotilla de sudor, no nos pareció tan dura, sobre todo porque la última
vez que la hicimos, fuimos arrastrando una batería pa’Culete, lloviendo y con
el suelo to’embarrau…
Como premio a la caminata nos deleitamos con una milhojas de
berenjena a la plancha con salchichas ahumadas, tomate y maxorata-semi , un pan
de pueblo y un par de naranjitas pa'bajar lo engullido. Quién dijo que las
comidas de acampada son solo sobre o lata?
Tarde de relax, té con pastas (chocolate) y lectura en la
mantita…. Agustito… Menos los pocos momentos
en los que Turca salía ladrando tras un caballo o un pateante acojonao
ante los 25kilos de babas y dientes que se le echan encima en cuanto se
arrimaban al territorio que con tanto afán habíamos marcado por la mañana entre
toda la familia.
Con la caída de la tarde, nos fuimos a estirar las patas y
bordeando la “montaña” que tenemos frente a la tienda, nos sentamos a ver
atarceder en un privilegiado lugar: valle, mar, nube y montaña. Espectacular.
Antes de la noche-vuelta al saco, un infame rebaño de
cabras osa retar a nuestra jauría, y aparecen en lo alto, como indios en un
cañón del salvaje oeste, mirándonos fijamente. Menos mal que los 3
mosqueperros, valerosos y gentiles, se interponen ante las cabras, y a una
prudente distancia, ladran un poco a ver si se acojonan… pero no… más y más
cabras de ojos malévolos nos miran desde las alturas, así que por esta vez y
sin que sirva de precedente, una retirada a tiempo es una victoria.
 |
| Cabras del infiennnnnno!!!! |
Light painting: Dícese de esa modalidad de fotografía que en
la oscuridad y mediante luces permite reflejar varias imágenes en una misma
toma, o como pasar el tiempo en la tienda sin salir, del frío que hace.
Jó, qué luz-de-candil más triste… Pero no teníamos pilas
nuevas??? Andandarán… Jó, qué luz-de-candil más triste…